Informe Invisibel: Por una pedagogía climática

noviembre 12, 2009 § Deja un comentario

Hola amigxs, el texto que presento a continuación se enmarca como reflexión -muy provisional- acerca de la investigación que en la Universidade Invisibel andamos haciendo acerca de la articulación pedagogía/espectaculo -que refiere directamente a saber/poder. El texto está también disponible para su discursión en el Laboratorio Invisibel.

informe invisibel

Hace un tiempo iniciamos en la red Universidade Invisibel una investigación alrededor de la articulación pedagogía/espectáculo. La hipótesis inicial que manejaba -hago fundamentalmente referencia a la del autor del texto aunque creo que es una inquietud común de todos los participantes de la investigación- consistía en lo siguiente: si entendemos que la sociedad contemporanea se re-presenta de manera creciente como una inmensa acumulación de espectáculos (Guy Debord), si esta transformación alcanza a áreas como la política (narrativización de la política, simulacro) o la educación (Generación post-alfa, socialización a través de la televisión y otros medios masivos de comunicación frente a instituciones clásicas como la escuela o la familia) entonces tendremos que profundizar en un analisis de sus mecanismos que vayan más allá de la teoría de comunicación clásica (de pares tipo: actor/espectador, copia/simulacro). Y decimos más allá de la teoría de la comunicación clásica porque ya leiamos algunos signos que la excededían y cuestinaban con creces.

Estos signos podían ir desde la participación creciente en medios comunicativos de masas por parte de gran parte de la sociedad (quizás unos de los análisis más interesantes de este tipo de mutaciones podamos encontrarlo en Convergence Culture o en las reflexiones de Wu-Ming -aunque es un topic cada vez más común a todos los estudios culturales de hoy en día-) hasta la cultura-pop (que valoriza el re-sampleo) o el copyleft. Por otro lado las instituciones basadas en este tipo de teoría de la comunicación (política representacional, enseñanza, etc.) están cada vez más en crisis lo que remarcaba el carácter de urgencia de la propuesta.

En mi caso, el estudio se centró más en un campo que podríamos denominar como epistemología de la imagen, donde trabajé -y trabajo- conceptos como el de simulacro. Basicamente el punto de partida era que la epistemología de la imagen -un modo de pensar la imagen y el valor de verdad de esta- que ha perdurado de la época griega hasta la nuestra era una de tipo platónica en donde existía un referente original de la imagen (llamado modelo) y dos tipos de imagenes, la copia (un tipo de “buena” imagen o con voluntad de serlo) y el simulacro (un tipo de imagen perversa que intenta corromper el orden dispuesto por el modelo). Conforme leía más autores contemporáneos como Jean Baudrillard varias conclusiones aparecían cada vez con más claridad: 1. Que autores como Baudrillard o Debord -que se presenta como antagonista- bebían directamente de este plano de representación platónico. 2. Que algo había cambiado. Que el reino del simulacro había llegado a la tierra. Lo cual parecía terrible para estos mismos autores.

Es apartir del reconocimiento de este último hecho que se empieza a conformar aquello que podemos llamar “acontecimiento-pop”. Una especie del mundo de la imagen al reves, donde es el simulacro justamente el que crea la realidad y ya no solo se limita a copiarla. Un punto en la historia donde aquel proyecto que Baudrillard definía como el culmen de la modenidad, “la puesta en imagenes del mundo”, alcanza su zenit con un efecto perverso. Frente a las interpretaciones catastrofistas (Debord et al) el problema era abordado por nuestra parte desde otro punto. Tirando esencialmente de filosofía deleuziana -en mi caso- lo que se venía a decir era “¡no veamos el acontecimiento-pop como la catástrofe sino como el defundamento alegre del plano de representación inaugurado por Platón!”. En Gilles Deleuze la cuestión del simulacro/copia se resumía básicamente en la expresión: “el simulacro crea, siempre lo hizo, la realidad, no existe ningún modelo original sino -en el caso platónico- un determinado regimen y disposición de la imagen basado en lo Mismo”. Hoy en día tenemos la capacidad, la potencia, de pensar un mundo más allá de este regimen -¡y la gente mala como George Bush ya lo está haciendo!- que se mira ahora más bien como con tonos despóticos.

Y es mucho lo que entra dentro de esta discursión. A nosotros -en común- nos interesa esencialmente aquello referido al campo de la política y la pedagogía que básicamente atañe a la relación saber/poder (Foucault). La Universidade Invisibel como institución “monstruosa” necesitaba -y necesita- de pensar una nueva articulación entre productores (o activistas) culturales/de saber y movimiento -que viene siendo un area de discursión caliente desde hace unas décadas largas-, y una articulación que tenga en cuenta estás nuevas formas de representación. Quizá un texto de discursión básico, acá, sea Los intelectuales y el poder de Deleuze y Foucault.

Me interesa en este caso poner un caso práctico para arrojar luz sobre el tema, el de uno de los colectivos participes de la Universidade Invisibel, Ergosfera -en concreto situados en el área del urbanismo. Sus últimas labores vienen fundamentalmente reflejadas en dos actividades diferenciadas pero con una fuerte conexión. Por un lado una desmitificación de la figura del urbanista como genio ordenador del espacio a través del análisis de formas emergente -y no planificadas- de habitar el espacio que se dan diariamente y continuamente. Por el otro una increíble labor como activadores de los mecanismo de autogestión ciudadana y de dialogo social, una especie de diseñadores de espacio que favorezcan el desarrollo de la creatividad social.

En Stephen Duncombe encontrábamos unas lineas de análisis similares pero aplicadas más propiamente -si cabe- a las políticas antagonistas, esencialmente referidas a eventos tales como el Reclaim The Streets. Según Ducombe estos eventos seguían pautas similares a las del carnaval siendo increiblemente heterogeneos y con una gran capacidad para la expresión subjetiva y la comunicación común a través de un mensaje nacido en la emergencia. Lo que remarcaba Duncombe y es aplicable al caso de Ergosfera -también a muchas otras áreas- es que estos espacios igualmente contaban con una organización pero muy al contrario de manifestaciones clásicas u otros medios, este “organizador” tomaba más el cariz de atrezzista, donde no era tan importante trasladar un mensaje a través del evento como el crear o disponer un espacio donde un mensaje pudiera ser creado y producido en común. Esto es, climatización.

Y creo que es aquí donde gran parte de las investigaciones -en lor eferente a la relación espectáculo/predagogía- llevadas por la Invisibel se solapan. Así, resumiendo según diversos ejes:

1. Cuestionamiento del duplo actor/espectador. A través de la crítica a un espectador que nunca es pasivo y a un mensaje que nunca se traslada de un punto a otro sino que se crea en el dialogo, el conflicto, la emergencia (mis investigaciones en este punto señalan hacia la sedución, epro este quizá sea otro asunto). Interesante el dialogo que hemos mantenido en este punto con Artaud y Brecht vía Jacques Ranciere.

2. Cuestionamiento de la crítica a la espectaculación de la política -y la perdida de referente “real”. Abogando por formas más democráticas de espectáculo y puesta en escena frente a movimientos que perviven en la duplicidad actor/espectador -y se debaten entre un alejamiento del espectador del espectáculo o una sumersión de este en él. Al igual que apostando por una política de la imaginación. Esto es, nada más y nada menos, una política que tenga en cuenta a los imaginarios y que no valore tanto los discursos de verdad como sus despliegues.

3. “Triunfo del simulacro” con repercusiones como una crítica a las formas culturales clásicas (volkistas, de élite, etc) y una apuesta por formas de cultura y disposición de símbolos copyleft. Al igual que una crítica fuerte a los modelos de imagen identitaria que refieren a un original/modelo/esencia.

Acabando. Páreceme entonces interesante este descubrimiento del productor de saber/cultural como climatizador, ¿artista del setting?. Por introducir la teoría acá -y quizá desvariando ya un poco más-, si entendemos la historia del ser humano y de las sociedad humanas como la historiia de la co-vivencia en esferas autosostenidas (Sloterdijk) y analizamos la creciente preocupación por la climatización en estos espacios de co-vivencia, se puede sacar la conclusión de que si el activista cultural/de saber tiene como principal objetivo la “animación” de este co-vivir es la climatización también hoy una de sus principales herramientas. Y existe una relación fuerte entre climatización y la actualización de una epistemología de la imagen de la que venimos hablando, pues la climatización pre-supone una imagen del mundo -nuestra esfera- que flota en el vacío sin ningún referente, sin ningún otro nexo de comunicación con una realidad más allá -esto es más “real”- además de que apuesta por formas de relación en común que superen divisiones “autoritarias” como las de intelectual/movimiento -o padre/hijo, maestro/alumno, por ponerlo en otro lenguaje- o poniéndolo en lenguaje climatológico: esferas ambientales, esferas interrelacionales. Love is in the air.

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