Características de la anomalía Syriza

noviembre 7, 2012 § 2 comentarios

El discurso hegemónico del neoliberalismo y la crisis de la democracia nos ha arrastrado hasta la más profunda desesperación política, económica y social. Frente al desmantelamiento del estado de bienestar y el fin del proyecto socialdemócrata poco espacio parlamentario le quedaba ya a una izquierda dispersa que no cree en el sistema de partidos y no deja, por el contrario, de tomar la calle. Es en este escenario donde surge la anomalía Syriza. Una, de primeras, simple coalición que puede abrir nuevas vías y alternativas no solo a la crisis global sino también a problemas como el de la crisis de la representación.

Nacida formalmente en 2004 en Grecia, donde ha llegado a ser la segunda fuerza política, la onda ya ha trascendido las fronteras helenas amenazando con extenderse por toda Europa. El reciente caso de Alternativa Galega de Esquerda (AGE) es solo un ejemplo más en este proceso. Comprender la peculiaridad de este fenómeno puede resultar difícil para algunos pero rápidamente las novedades y potencialidades saltan a la vista. Así, entendemos esta anomalía por las siguientes características:

  • Syriza es un devenir minoría. Nacida de un conjunto de partidos minoritarios y escisiones, Syriza se plantea como un espacio de agregación que busca la mayoría social. Así no solo pretende afectar a partidos políticos minoritarios sino también a los movimientos sociales y a la ciudadanía como actores “menores” frente a la hegemonía de la troika y sus aparatos políticos y económicos. Sus aspiraciones en este sentido son grandes, pues pretenden transformar el actual sistema (representativo) de partidos por una auténtica democracia.
  • Syriza es un “cascarón vacio” listo para ser poblado por la mayoría social. Syriza significa “efervescencia” en griego. Como proyecto emergente tanto la syriza griega como el resto de syrizas (AGE en Galicia, etc.) se perfilan como un espacio vacío, una estructura aún por construir, abierta a la participación progresiva (y efectivamente descontrolada) de la ya citada mayoría social. La misma urgencia de su formación y la diversidad de su composición provoca inevitablemente una carencia de organización. Organización que, por otro lado, no deja de desarrollarse y arrastra parte de las estructuras (con sus vicios y virtudes) de las que proviene. 
  • Syriza emplea un discurso radical. La coalición es ante todo una “coalición de izquierda radical” como ellos mismos se definen. Frente a los discursos bien pensantes o tibios, provenientes tanto de la socialdemocracia como de la derecha, las propuestas de Syriza se muestran radicales y sinceras. En un tiempo en donde la política está dominada por el espectáculo esta coalición helena dice “verdades como puños” que, lejos de provocar rechazo, consiguen conectar con los sentimientos de rabia e indignación presentes en gran parte de nuestras sociedades.

    Syriza y los dinosaurios

  • Syriza significa la emergencia de una nueva composición de clase y una nueva generación política. A través de Syriza no solo se ha dado cabida a nuevas generaciones de “políticos”, con Alexis Tsipras a la cabeza, sino que se han introducido importantes reivindicaciones relacionadas con las nuevas mutaciones en la composición de clase y los nuevos modelos productivos que cuentan con el precariado entre sus figuras centrales. Así quiere abrir los partidos clásicos a las nuevas formas de hacer política que están ya presentes en la calle.
  • Syriza posee fuertes aspiraciones internacionalistas. Desde el primer día Syriza tuvo aspiraciones internacionalistas realizando actos con partidos de izquierda por toda Europa. Entroncados en la tradición de la izquierda europea, la coalición helena, al igual que sus replicas, sabe que la solución a la crisis política y económica es global. Ese apoyo internacional entre diferentes syrizas y partidos les dota así de una mayor legitimidad. Ahora bien, como el ejemplo gallego nos ha mostrado, lejos de entender la nación como “identidad” o “nación-estado” Syriza ha pasado a entenderla más bien como “territorio y comunidad”.
  • Syriza se dibuja como única oposición a los actuales gobiernos neoliberales. En Grecia, Syriza siempre rechazó firmar pactos con anteriores gobiernos socialdemócratas (PASOK) hasta lograr erigirse como única oposición posible al actual gobierno de Nueva Democracia. Así se dibuja como única alternativa seria, diferente y real ofreciendo el único programa posible alternativo a la hegemonía neoliberal.

Este listado es solo una muestra de este nuevo proceso político abierto en Europa. El futuro de Syriza está aún por ver, pendiente de nuevas mutaciones internas y traducciones en otros territorios. Aún así se muestra como una de las grandes alternativas a la crisis política, social y económica abierta en la actualidad.

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