El espacio de los escorpiones (grimorio para una insurrección)

enero 18, 2017 § Deja un comentario

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EL ESPACIO DE LOS ESCORPIONES (DESCARGAR PDF)

1. y bien… la guerra. 2. underground. 3. hay millones de mundos ocultos dentro de este. 4. ética de la insurrección. 5. la tierra hueca. 6. ingeniería de plaga. 7. brujería. 8. notas para una ecología terraquea trans-histórica post-apocalíptica rebautizada como oikopolítica. 9. manifiesto de la asociacion de astronautas autonomos. 10. 4gw. conociendo la doctrina de guerra imperial. 11. lecciones de ur-politika

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Cultura de bajos, afrofuturismo y la Guerra Sónica de Kode 9

julio 25, 2016 § Deja un comentario

Entrevista originalmente publicada en Thump Mexico

Rosendo González Núñez es un filósofo nacido en Albacete, España y que ahora radica en un pequeño pueblo francés en los Montes Pirineos muy cerca de la frontera, donde se dedica a hacer vinos a parte de escribir textos. Mientras lo entrevistaba le llegaron dos ofertas de trabajo para publicar sobre el asunto francés de agitación social en el Periódico Diagonal y el CTXT, todo mientras cuidaba de los viñedos y me respondía algunas cuestiones. A Rosendo lo busqué porque publicó en su blog una traducción al español de la introducción de Sonic Warfare: sound, affect & the ecology of fear, investigación publicada por Steve Goodman alías Kode 9, alías el jefe de Hyperdub Records, para obtener su doctorado en filosofía, un texto fascinante por el que surgió la siguiente conversación:

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Thump: Me comentaste que “Sonic Warfare” te parece lo mejor que se ha escrito en el ámbito músico/ filosófico en los últimos años 20 años y a nivel filosófico lo mejor en los últimos 10 años. ¿Cuáles son tus motivos para considerarlo de tal manera?

Rosendo: Sí, lo incluiría dentro de una lista de los 10 libros de todos los tiempos que has de leer sobre filosofía de la música. En esta lista podría incluir el Nacimiento de la Tragedia de Nietzsche, Masa y Poder de Elías Canetti, Ritmo y Tiempo de Bergson por ejemplo.

Lo que interesa especialmente del libro de Steve Goodman es que intersecciona tres ejes de la filosofía: El materialismo, la filosofía post-estructuralista de Deleuze, y la filosofía spinozista. Su libro ayuda a acercanos a la música, no desde un punto de vista cognitivo y simbólico sino corporal y sensitivo.

Desde como afectan las armas sónicas utilizadas por los ejércitos en nuestro organismo para disparar el miedo, hasta como funciona la música de bajas frecuencias y nos ayuda a mover las caderas. Todo ello hilvanado a través de una estupenda filosofía y teoría de la música, el cuerpo y las vibraciones. No importa tanto que dice una letra sino qué efectos y qué ecologías crea en las audiencias, es un librazo.

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Lecciones de UR-POLITIKA

julio 25, 2016 § Deja un comentario

1. La historia no existe. No hay progreso ni conservadurismo humano. No hay un “sistema político” (sic) mejor que otro.

2. El mal existe y existirá. La destrucción de regimenes simbólicos esta implícita en los mecanismos de diferanciación.

3. El espacio de acción política humana es la inmanencia de una vida. Ni mas ni menos. No hay “progreso” ni “conservadurismo” más que relativo a estos limites.

4. Una vida no se reduce a un individuo humano sino a un momentum de la creaccion declinado en un cuerpo humano.

5. El espacio de acción política humana es tremendamente limitado a la vez que permanece vastamente inexplorado. Comprende toda la materia de la creación (que puede reducirse a un punto infinitamente pequeño) y sus motores de diferanciación.

6. El viaje de la acción política humana se dirige hacia las estrellas y hacia el centro del átomo. Llegará a sus fronteras al mismo tiempo. Así como es arriba es abajo.

7. Si existe una teleología política es justamente esta comprensión y abarcamiento de los limites de la creaccion. El mal, en su aspecto absoluto, es la negación ultima de esta teleología y la destrucción de la creación.

8. De ahora en adelante solo queda desearnos buena suerte compañerxs.

Y bien, ¡la guerra!

noviembre 26, 2015 § Deja un comentario

En todo hay que comenzar por los principios. La acción justa se sigue de ellos.

Cuando una civilización está arruinada, le hace falta reventar. No se hace la limpieza en una casa que se derrumba.

Los objetivos no hacen falta, el nihilismo no es nada. Los medios están fuera de duda, la impotencia no tiene excusa. El valor de los medios se relaciona con su fin.

Todo lo que es, es bueno. El mundo de las quelipot, el Espectáculo, es completamente malo. El mal no es una sustancia, si lo fuera sería bueno. El misterio de la efectividad del mal se resuelve en el hecho de que el mal no es, pero que es una nada activa.

El mal radica en no distinguirlo del bien. La indistinción es su reino, la indiferencia su poder. Los hombres no aman el mal, aman el bien que hay en él.

En el Tiqqun, el ser regresa al ser, la nada a la nada. El cumplimiento de la Justicia es su abolición.
La historia no ha terminado, para hacerlo requeriría nuestra aprobación.

Un solo hombre libre basta para probar que la libertad no ha muerto.

La cuestión jamás es “vivir con su tiempo”, sino a favor o en contra de él. Eso no depende.

Todo lo que se jacta de ser un avance temporal admite con eso mismo que no está por encima del tiempo.

Lo nuevo no es más que la coartada de lo mediocre. Hasta ahora, el progreso sólo ha designado un determinado incremento en lo insignificante. Lo esencial se ha quedado en la infancia. Los hombres se han envuelto de costumbres, pero aún no las han pensado. Ésta es una negligencia de la cual ya no tienen los medios. En este punto, la historia comienza.

Las catástrofes de la historia no demuestran nada en contra del bien. No son los movimientos revolucionarios los que han suspendido “el curso normal de las cosas”. Invirtamos. Es este curso ordinario el que es la suspensión del bien. En su encadenamiento, los movimientos revolucionarios componen la tradición del bien, o hasta ahora: la tradición de los vencidos. La nuestra.

Toda la historia pasada se resume en la figura de que una gran ciudad fue asediada por reyezuelos. Inexpugnable, el resto permanece.

Absolutamente antes del tiempo está el sentido.

Hay un reloj que no suena. Suya es la realeza.

Es preciso actuar como si fuéramos hijos de nadie. Su filiación verdadera no les está dada a los hombres. Ésta es la constelación de la historia que conseguirán reapropiarse. Es conveniente tener un panteón. No todos los panteones se encuentran al final de una calle Soufflot.

Los lugares comunes son la cosa más bella del mundo. Hay que repetirse. La verdad siempre ha dicho la misma cosa, de mil maneras distintas. En ocasiones, los lugares comunes tienen el poder de hacer tambalear los mundos. El universo mismo nació de un lugar común.

Este mundo no está adecuadamente descrito porque no está adecuadamente discutido, y viceversa. Nosotros no buscamos un saber que dé cuenta de un estado de hecho, sino un saber que los cree. La crítica no debe temer ni a la pesadez de los fundamentos ni a la gracia de las consecuencias.

Esta época es tan furiosamente metafísica que trabaja incesantemente para olvidarlo.

La Metafísica Crítica: al repelerla, se la abraza.

Algunos han encontrado que la verdad no existe. Son castigados por ello. No escapan de la verdad, y sin embargo la verdad se les escapa. No la entierran, y sin embargo ella los enterrará.

No queremos saber nada de lloriqueos, no le haremos a nadie el favor de una revuelta moderada. Tienen que empezarlo todo de nuevo por ustedes mismos. Este mundo tiene necesidad de verdad, no de consolaciones.

Hay que criticar la dominación, porque la servidumbre domina. Que haya esclavos “felices” no justifica la esclavitud.

Han nacido. Quieren vivir. Y siguen destinos mortales. Alguna vez se cansan y entonces dejan hijos, para que nazcan otros muertos, y otros destinos mortales.

Ha llegado el tiempo de las larvas, las cuales incluso escriben libritos de los que se habla en sus criaderos.

Desde que hay hombres, y desde que éstos leen a Marx, se sabe lo que es la mercancía, pero nunca hasta ahora se ha acabado prácticamente con ella. Algunos, que en otro tiempo ejercieron la profesión de criticarla, incluso anuncian que se trataría de una segunda naturaleza, más bella y legítima que la primera, y que nosotros tendríamos que someternos a su autoridad. Sus metástasis han alcanzado los confines del mundo; sería bueno recordar que un organismo completamente cancerado se derrumba en corto tiempo.

Las alternativas y los litigios antiguos están exhaustos. Nosotros imponemos otros nuevos.
Rechaza los dos lados por igual. No ames más que al resto. Sólo el resto será salvado.

Los hombres son responsables del mundo que no han creado. No se trata de una idea mística, es un dato. Sólo sorprenderá a quien esté preparado para ello.
De ahí la guerra.

El enemigo no tiene la inteligencia de las palabras, el enemigo las pisotea. Las palabras anhelan su lugar.

La felicidad nunca ha sido sinónimo de paz. Es preciso hacerse una idea ofensiva de la felicidad.
La sensibilidad ha sido durante mucho tiempo una mera disposición pasiva al sufrimiento, ahora tiene que devenir el medio mismo del combate. Arte de convertir el sufrimiento en fuerza.

La libertad no tiene nada que ver con la paciencia, más bien es la práctica en acto de la historia. Inversamente, las “liberaciones” no son más que el opio de los malos esclavos. La crítica nace de la libertad, y le da a luz.

Los hombres están más seguros de liberarse cuando se desprenden, que de acceder a la felicidad cuando reciben.

Persigue la libertad, todo lo demás te vendrá con ello. Quien quiera mantenerse a salvo se irá a la ruina.
Al igual que todo aquello cuya existencia debe ser previamente probada, la vida que obedece a este tiempo tiene poquísimo valor.

Un orden antiguo subsiste en apariencia. En realidad, sólo está ahí para ser descrito en todas sus perversiones.

Se dice que no hay punto de peligro en tanto no se produzcan motines; se dice, considerando que no hay desorden material en la superficie de la sociedad, que la revolución está muy lejos de nosotros. Lo que ocurre, realmente, es que las fuerzas aniquiladoras están comprometidas en un camino muy distinto de aquel donde primero se esperaría encontrarlas.

Sepan, jóvenes imbéciles, pequeños hocicones realistas, que hay más cosas en el cielo y sobre la tierra de las que sueñan sus solipsismos inconsecuentes.

Esta sociedad funciona como un llamado incesante a la restricción mental. Sus mejores elementos le son extraños. Éstos se rebelan en su contra. Este mundo gira alrededor de sus márgenes. Su descomposición lo excede. Todo lo que continúa viviendo vive en contra de esta sociedad.

Abandona el barco, no porque se hunda, sino para hacer que se hunda.

Quienes no comprenden hoy tienen ya desplegada toda su fuerza desde ayer, para no comprender. En su fuero interno, el hombre está al tanto del estado del mundo.

Todo se radicaliza. Tanto la estupidez como la inteligencia.

El Tiqqun desprende las líneas de ruptura dentro del universo de lo indiferenciado. El elemento del tiempo se reabsorbe dentro del elemento del sentido. Las formas se animan. Las figuras se encarnan. El mundo es.
Cada nuevo modo del ser arruina el modo del ser precedente, y es sólo entonces, sobre las ruinas del viejo, que el nuevo comienza. Y esto es llamado los “dolores del parto”, a fin de designar un período de grandes tumultos. Parece que el viejo modo del ser será arruinado dentro del mundo, algo que cambiará diversas cosas.

Un día, una sociedad intentó, por medios innumerables y repetidos sin cesar, aniquilar a los más vivos de entre sus hijos. Estos hijos sobrevivieron. Ahora desean la muerte de esta sociedad. No sufren de ningún odio.

Ésta es una guerra que no está precedida por ninguna declaración. Por lo demás, nosotros no la declaramos, la revelamos solamente.

Dos campos. Su desacuerdo yace en la naturaleza de la guerra. El partido de la confusión querría que no hubiera más que un campo. Lleva consigo una paz militar. El Partido Imaginario sabe que el conflicto es padre de todas las cosas. Vive disperso y en exilio. Fuera de la guerra, no es nada. Su guerra es un éxodo, en el que las fuerzas se componen y las armas se descubren.

Deja a este siglo los combates entre espectros. No se batalla contra los ectoplasmas. Se los aparta, para despejar el blanco.

En un mundo de mentira, la mentira no puede ser vencida por su contrario, sino únicamente por un mundo de verdad.

La complacencia engendra odio y resentimiento, la verdad aproxima a los hermanos.

“Nosotros”, en otras palabras nosotros y nuestros hermanos.

La inteligencia tiene que volverse un asunto colectivo.

And the rest is silence.

Original de Tiqqun

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Ética de la insurección

julio 26, 2015 § Deja un comentario

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No hay más vida que aquella que busca la máxima intensidad en cada momento. Más allá solo existe el reino de los muertos vivientes, la forma última de gobierno. El clinamen es la forma ontológica de oposición al gobierno.

La única afirmación que cabe hacer sobre los cuerpos es ¿Qué puede un cuerpo? Cualquier pregunta sobre la identidad, cualquier constitución del cuerpo en órganos solo dirige al gobierno, la muerte y a la inhibición del clinamen.

La única imagen de la que cabe que nos dotemos es la de la presencia. No se entenderá más cesión a la sociedad del espectáculo que una cesión táctica. Cualquier otra cesión al espectáculo será una cesión al mundo de los muertos. Cualquier otra cesión, nos alejará más del clinamen y nos acercará más al gobierno. No puede existir otra postura política respecto al espectáculo que no sea la de la iconoclastia.

No hay más verdad en la imagen que aquella que se nos da en la presencia. La única verdad posible es aquella que se deriva del clinamen. Cualquier otra imagen que consideremos verdadera es una mentira a la que dotamos el contenido de verdad, un espectro.

La mediación es la condena a la vida vivida como espectro. La espectrolagía es la renuncia última al mundo y por tanto la renuncia última a la creacción del mundo. Las épocas que han abdicado ante la espectrología no han hecho sino que abdicar al mundo.

¿Qué es la felicidad? El sentimiento de que la potencia crece, de que un obstáculo está a punto de ser superado. El máximo de intensidad solo puede derivarse del máximo de potencia y viceversa. Este es el climax y escatología, si es que existe, de la insurrección.

<3

La paz social son los padres

enero 18, 2014 § 2 comentarios

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Familia de clase media

Los padres desaparecieron en primer lugar. Se fueron a la fábrica, a la oficina. Luego fueron las madres las que, a su vez, partieron a la fábrica, a la oficina. Y cada vez no eran los padres o las madres los que desaparecían, sino un orden simbólico, un mundo. El mundo de los padres desapareció en primer lugar, luego lo hizo el de las madres, el orden simbólico de la madre, que hasta entonces nada había logrado socavar. Y esta pérdida es tan incalculable y el duelo por ello tan enorme, que nadie consiente hacerlo.

El espacio de los escorpiones

enero 15, 2014 § Deja un comentario

Un nómada del desierto no migra, puesto que está minimamente expuesto a los factores climáticos. El nómada del desierto escava tuneles, fabricandose nichos dentro del desierto, cruzando las dimensiones de los espacios lisos y estriados, explotándolos y traicionándolos a partes iguales. Los escorpiones no son arquitectos. Los escorpiones toman prestado, no construyen en base a composiciones solidas o vacias, no se mueven sin descanso. Los escorpiones devoran volumenes y arrancan espacios. Para ellos el espacio agujereado no es solo una mina (un lugar del que extraer materiales), ni un lugar donde residir (un nicho a ocupar). Para ellos el espacio agujereado, es sobre todo, La Casa de la Guera (dâr al-harb), el espacio agujereado de la caza indiscriminada.

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