El espacio de los escorpiones (grimorio para una insurrección)

enero 18, 2017 § Deja un comentario

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EL ESPACIO DE LOS ESCORPIONES (DESCARGAR PDF)

1. y bien… la guerra. 2. underground. 3. hay millones de mundos ocultos dentro de este. 4. ética de la insurrección. 5. la tierra hueca. 6. ingeniería de plaga. 7. brujería. 8. notas para una ecología terraquea trans-histórica post-apocalíptica rebautizada como oikopolítica. 9. manifiesto de la asociacion de astronautas autonomos. 10. 4gw. conociendo la doctrina de guerra imperial. 11. lecciones de ur-politika

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Lecciones de UR-POLITIKA

julio 25, 2016 § Deja un comentario

1. La historia no existe. No hay progreso ni conservadurismo humano. No hay un “sistema político” (sic) mejor que otro.

2. El mal existe y existirá. La destrucción de regimenes simbólicos esta implícita en los mecanismos de diferanciación.

3. El espacio de acción política humana es la inmanencia de una vida. Ni mas ni menos. No hay “progreso” ni “conservadurismo” más que relativo a estos limites.

4. Una vida no se reduce a un individuo humano sino a un momentum de la creaccion declinado en un cuerpo humano.

5. El espacio de acción política humana es tremendamente limitado a la vez que permanece vastamente inexplorado. Comprende toda la materia de la creación (que puede reducirse a un punto infinitamente pequeño) y sus motores de diferanciación.

6. El viaje de la acción política humana se dirige hacia las estrellas y hacia el centro del átomo. Llegará a sus fronteras al mismo tiempo. Así como es arriba es abajo.

7. Si existe una teleología política es justamente esta comprensión y abarcamiento de los limites de la creaccion. El mal, en su aspecto absoluto, es la negación ultima de esta teleología y la destrucción de la creación.

8. De ahora en adelante solo queda desearnos buena suerte compañerxs.

Y bien, ¡la guerra!

noviembre 26, 2015 § Deja un comentario

En todo hay que comenzar por los principios. La acción justa se sigue de ellos.

Cuando una civilización está arruinada, le hace falta reventar. No se hace la limpieza en una casa que se derrumba.

Los objetivos no hacen falta, el nihilismo no es nada. Los medios están fuera de duda, la impotencia no tiene excusa. El valor de los medios se relaciona con su fin.

Todo lo que es, es bueno. El mundo de las quelipot, el Espectáculo, es completamente malo. El mal no es una sustancia, si lo fuera sería bueno. El misterio de la efectividad del mal se resuelve en el hecho de que el mal no es, pero que es una nada activa.

El mal radica en no distinguirlo del bien. La indistinción es su reino, la indiferencia su poder. Los hombres no aman el mal, aman el bien que hay en él.

En el Tiqqun, el ser regresa al ser, la nada a la nada. El cumplimiento de la Justicia es su abolición.
La historia no ha terminado, para hacerlo requeriría nuestra aprobación.

Un solo hombre libre basta para probar que la libertad no ha muerto.

La cuestión jamás es “vivir con su tiempo”, sino a favor o en contra de él. Eso no depende.

Todo lo que se jacta de ser un avance temporal admite con eso mismo que no está por encima del tiempo.

Lo nuevo no es más que la coartada de lo mediocre. Hasta ahora, el progreso sólo ha designado un determinado incremento en lo insignificante. Lo esencial se ha quedado en la infancia. Los hombres se han envuelto de costumbres, pero aún no las han pensado. Ésta es una negligencia de la cual ya no tienen los medios. En este punto, la historia comienza.

Las catástrofes de la historia no demuestran nada en contra del bien. No son los movimientos revolucionarios los que han suspendido “el curso normal de las cosas”. Invirtamos. Es este curso ordinario el que es la suspensión del bien. En su encadenamiento, los movimientos revolucionarios componen la tradición del bien, o hasta ahora: la tradición de los vencidos. La nuestra.

Toda la historia pasada se resume en la figura de que una gran ciudad fue asediada por reyezuelos. Inexpugnable, el resto permanece.

Absolutamente antes del tiempo está el sentido.

Hay un reloj que no suena. Suya es la realeza.

Es preciso actuar como si fuéramos hijos de nadie. Su filiación verdadera no les está dada a los hombres. Ésta es la constelación de la historia que conseguirán reapropiarse. Es conveniente tener un panteón. No todos los panteones se encuentran al final de una calle Soufflot.

Los lugares comunes son la cosa más bella del mundo. Hay que repetirse. La verdad siempre ha dicho la misma cosa, de mil maneras distintas. En ocasiones, los lugares comunes tienen el poder de hacer tambalear los mundos. El universo mismo nació de un lugar común.

Este mundo no está adecuadamente descrito porque no está adecuadamente discutido, y viceversa. Nosotros no buscamos un saber que dé cuenta de un estado de hecho, sino un saber que los cree. La crítica no debe temer ni a la pesadez de los fundamentos ni a la gracia de las consecuencias.

Esta época es tan furiosamente metafísica que trabaja incesantemente para olvidarlo.

La Metafísica Crítica: al repelerla, se la abraza.

Algunos han encontrado que la verdad no existe. Son castigados por ello. No escapan de la verdad, y sin embargo la verdad se les escapa. No la entierran, y sin embargo ella los enterrará.

No queremos saber nada de lloriqueos, no le haremos a nadie el favor de una revuelta moderada. Tienen que empezarlo todo de nuevo por ustedes mismos. Este mundo tiene necesidad de verdad, no de consolaciones.

Hay que criticar la dominación, porque la servidumbre domina. Que haya esclavos “felices” no justifica la esclavitud.

Han nacido. Quieren vivir. Y siguen destinos mortales. Alguna vez se cansan y entonces dejan hijos, para que nazcan otros muertos, y otros destinos mortales.

Ha llegado el tiempo de las larvas, las cuales incluso escriben libritos de los que se habla en sus criaderos.

Desde que hay hombres, y desde que éstos leen a Marx, se sabe lo que es la mercancía, pero nunca hasta ahora se ha acabado prácticamente con ella. Algunos, que en otro tiempo ejercieron la profesión de criticarla, incluso anuncian que se trataría de una segunda naturaleza, más bella y legítima que la primera, y que nosotros tendríamos que someternos a su autoridad. Sus metástasis han alcanzado los confines del mundo; sería bueno recordar que un organismo completamente cancerado se derrumba en corto tiempo.

Las alternativas y los litigios antiguos están exhaustos. Nosotros imponemos otros nuevos.
Rechaza los dos lados por igual. No ames más que al resto. Sólo el resto será salvado.

Los hombres son responsables del mundo que no han creado. No se trata de una idea mística, es un dato. Sólo sorprenderá a quien esté preparado para ello.
De ahí la guerra.

El enemigo no tiene la inteligencia de las palabras, el enemigo las pisotea. Las palabras anhelan su lugar.

La felicidad nunca ha sido sinónimo de paz. Es preciso hacerse una idea ofensiva de la felicidad.
La sensibilidad ha sido durante mucho tiempo una mera disposición pasiva al sufrimiento, ahora tiene que devenir el medio mismo del combate. Arte de convertir el sufrimiento en fuerza.

La libertad no tiene nada que ver con la paciencia, más bien es la práctica en acto de la historia. Inversamente, las “liberaciones” no son más que el opio de los malos esclavos. La crítica nace de la libertad, y le da a luz.

Los hombres están más seguros de liberarse cuando se desprenden, que de acceder a la felicidad cuando reciben.

Persigue la libertad, todo lo demás te vendrá con ello. Quien quiera mantenerse a salvo se irá a la ruina.
Al igual que todo aquello cuya existencia debe ser previamente probada, la vida que obedece a este tiempo tiene poquísimo valor.

Un orden antiguo subsiste en apariencia. En realidad, sólo está ahí para ser descrito en todas sus perversiones.

Se dice que no hay punto de peligro en tanto no se produzcan motines; se dice, considerando que no hay desorden material en la superficie de la sociedad, que la revolución está muy lejos de nosotros. Lo que ocurre, realmente, es que las fuerzas aniquiladoras están comprometidas en un camino muy distinto de aquel donde primero se esperaría encontrarlas.

Sepan, jóvenes imbéciles, pequeños hocicones realistas, que hay más cosas en el cielo y sobre la tierra de las que sueñan sus solipsismos inconsecuentes.

Esta sociedad funciona como un llamado incesante a la restricción mental. Sus mejores elementos le son extraños. Éstos se rebelan en su contra. Este mundo gira alrededor de sus márgenes. Su descomposición lo excede. Todo lo que continúa viviendo vive en contra de esta sociedad.

Abandona el barco, no porque se hunda, sino para hacer que se hunda.

Quienes no comprenden hoy tienen ya desplegada toda su fuerza desde ayer, para no comprender. En su fuero interno, el hombre está al tanto del estado del mundo.

Todo se radicaliza. Tanto la estupidez como la inteligencia.

El Tiqqun desprende las líneas de ruptura dentro del universo de lo indiferenciado. El elemento del tiempo se reabsorbe dentro del elemento del sentido. Las formas se animan. Las figuras se encarnan. El mundo es.
Cada nuevo modo del ser arruina el modo del ser precedente, y es sólo entonces, sobre las ruinas del viejo, que el nuevo comienza. Y esto es llamado los “dolores del parto”, a fin de designar un período de grandes tumultos. Parece que el viejo modo del ser será arruinado dentro del mundo, algo que cambiará diversas cosas.

Un día, una sociedad intentó, por medios innumerables y repetidos sin cesar, aniquilar a los más vivos de entre sus hijos. Estos hijos sobrevivieron. Ahora desean la muerte de esta sociedad. No sufren de ningún odio.

Ésta es una guerra que no está precedida por ninguna declaración. Por lo demás, nosotros no la declaramos, la revelamos solamente.

Dos campos. Su desacuerdo yace en la naturaleza de la guerra. El partido de la confusión querría que no hubiera más que un campo. Lleva consigo una paz militar. El Partido Imaginario sabe que el conflicto es padre de todas las cosas. Vive disperso y en exilio. Fuera de la guerra, no es nada. Su guerra es un éxodo, en el que las fuerzas se componen y las armas se descubren.

Deja a este siglo los combates entre espectros. No se batalla contra los ectoplasmas. Se los aparta, para despejar el blanco.

En un mundo de mentira, la mentira no puede ser vencida por su contrario, sino únicamente por un mundo de verdad.

La complacencia engendra odio y resentimiento, la verdad aproxima a los hermanos.

“Nosotros”, en otras palabras nosotros y nuestros hermanos.

La inteligencia tiene que volverse un asunto colectivo.

And the rest is silence.

Original de Tiqqun

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Postales desde La Mancha: Geofilosofía, dignidad, lengua y nacionalismo

marzo 1, 2014 § Deja un comentario

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Colectivización agraria en Albacete 1936-1937

«Verde el campo y fructífero; hombres y rebaños igualmente holgados sobre la novísima tierra; igualmente adheridos a la fuerza de la colina, a la población audaz y laboriosa; aquí, en el interior, un país paradisíaco […] Por entero me entrego a este designio, que esa es la última palabra de la sabiduría; sólo merece libertad y vida quien diariamente sabe conquistarlas. Transcurran aquí de ese modo sus activos años, cerrados de peligro, el niño, el hombre adulto y el anciano. Un gentío así querría yo ver y hallarme en terreno libre con un libre pueblo» [Fausto, Goethe: 11563-11580]

Hace ya un mes que abandoné Albacete camino de nuevo a la viña francesa (sic). Aún así escribo una postal como si aún estuviera allí pendiente de una otra que todavía me quedó en el tintero. Albacete es la tierra en la que me crié y en la que se supone que la mayoría de mis conexiones neuronales y mis formas de entender el mundo se desarrollaron. Son muchos los años que han pasado desde que dejé de vivir allí y mucho el tiempo en que no la visitaba de manera profunda. Supongo que otra mucha gente ha pasado por muchos más sitios que yo, no voy a hacer recuento de ellos ni a presumir, no me interesa. Si me interesa en este caso particular mi estancia en Valencia (Cataluña) y especialmente Galicia. parte de la «perifería nacionalista del estado español». Dos territorios, especialmente este último, que ya forman también parte de mi cuerpo y, por supuesto, mi corazón. No en vano, en Albacete no pocos amigos me llaman el gallego de La Roda (por la consiguiente entonación melódica y alargada gallega), mientras que paradojicamente en Galicia me recuerdan que aún conservo un cierto acento castellano (manchego). Llega a hacer gracia, aunque a veces te haga pensarte como no perteneciente a ningún sitio, es la propia historia grabada en la lengua.

Y me resulta curiosa esta fijación en la lengua y el lenguaje. Para cualquiera de los habitantes independentistas y nacionalistas de los territorios que he habitado (España, Galicia, Cataluña, Valencia, Francia) viene a conformarse como un elemento central de identidad. Y son palabras todas estas: identidad, lengua, nacionalismo (soberanía) que tienen su origen en la modernidad y no dejan de resonar con ella. No se si inocentemente pero muchas veces pienso que todas estas palabras son tonterías, codificaciones que de un periodo (muy) concreto de la historia nos dimos los humanos para nuestra organización política, cultural y social. ¿Es hora de situarse un poquito más allá? Los niños de los sitios que he habitado suelen aprender como primeras palabras siempre cosas parecidas: papa, mama, caca, pipi. Al igual que pienso que existe una especie de lenguaje universal (entre muchos otros) que permite en primer lugar una comunicación entre especies más allá de los límites de las gramáticas modernas, la normalización lingüística y las reales academias de la lengua. Una comunicación que tiene que ver con el movimiento, la química, la mirada, lo no verbal, el olfato, la entonación, el sonido, etc. La búsqueda de un lenguaje universal y común debería empezar antes que por el esperanto por los animales, las plantas y la materia inorgánica. Ahí creo que encontraríamos verdadera comunciación y verdadera sabiduría y quizá también encontraríamos una Nueva Tierra, un nuevo nacionalismo si se quiere.

Y he dicho inocente porque bien es sabido por todos la relación que el lenguaje ha tenido con el poder. No hace falta irse a lecturas posmodernas de Foucault y Buttler sobre la performatividad del lenguaje, muchas han sido las historias de vida que a lo largo de mi camino he oído sobre traumas relacionados con la utilización de ciertas lenguas como la gallega o el euskera. Por un lado la identificación entre el gallego y el paleto de pueblo por otro la relación entre el euskera y el nacionalismo (y también los paletos de pueblo). Las lenguas de la «periferia española» se han conformado así como un instrumento de resistencia frente al imperialismo y los afanes absolutistas. Algo lleno de una profunda dignidad y merecedor de una gran admiración por todos nosotros. Ahora bien, la lengua y el poder no han ejercido solo su influencia en los territorios de la «periferia española»: los mapas son mucho más complejos que una serie de retículas cuadriculadas sobre un papel en dos dimensiones. Sólo hace falta visitar el agro albaceteño o ver a los españoles (muchos andaluces y castellanos) que trabajan en el campo francés para comprobarlo: muchos son analfabetos y muchos otros muestran serios problemas con las lenguas y normativas imperiales. No todos los habitantes de Castilla son hidalgos del medievo o grandes terratenientes al igual que los habitantes de Galicia pueden ser igualmente absolutistas a través de normativas que devienen (nuevamente) imperiales. No. Tampoco el flamenco es una lengua imperial, sino una lengua nómada y gitana que se vive en los «peores tugurios» de Albacete y Andalucía, al igual que ocurre con el jazz (por mucho que ambas hayan querido ser capturadas por la alta cultura). Incluso, voy a decir más, si realmente a lo material y económico nos referimos vamos a encontrar mucha más pobreza y desempleo a lo largo de la modernidad en el sur (españolista) del Reino de España que en el norte (nacionalista periférico). Mucha ha sido la pobreza y miseria que me han relatado los abuelos manchegos (al igual que, repito, su analfabetismo) y mucha es la pobreza que muestran los mapas del paro en la actualidad en el sur de España. Incluso si miramos al nivel de la política representativa, mientras que las luchas socialistas han estado muy presentes en lugares como La Mancha o Andalucía, lo han estado menos en otros lugares como Galicia. En la historia de la «democracia española» ha gobernado durante mucho tiempo en un sitio el PSOE y en otro el PP por poner solo un ejemplo númerico.

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Mapa del paro en España 2013

Sinceramente, muchas veces no entiendo como los habitantes del «norte nacionalista» del Reino de España pueden echar la culpa de sus problemas a esta panda de desharrapados, que lejos de los estereotipos, no han hecho a lo largo de su historia más que trabajar y «tirar pa’lante» en gran parte como jornaleros en los grandes latifundios de estas tierras. Incluso es normal que a veces se vea con resentimiento esta visión de los «norteños» como cierto mecanismo de defensa de los propios intereses por encima de los de los sureños. No he parado de oír este argumento en Albacete, por cierto. La geofilosofía define a la gente del sur como más vaga, más callejera, más animal, más irracional, más corporal frente a los norteños que son más racionales, organizados, cabeza cuadradas, etc. Una división que se repite en un pais y otro o un territorio y otro, de forma relativa: España, Francia, Europa, Estados Unidos, el mundo, asociado generalmente al territorio (y su organización) y al clima. Si bien esta clasificación puede tener tintes de ser cierta no se pùede negar su enorme capacidad de esfuerzo y trabajo a los territorios sureños, junto a su enorme dignidad, al igual que tampoco se puede hacer más que comprobar empíricamente la mayor riqueza económica de los territorios norteños. Un pensamiento perverso de un Albaceteño podría llegar a decir: esta gente tiene más dinero, nosotros llevamos toda la vida dejándonos la espalda y la vida en el trabajo y aún así ¡van de víctimas!

Y así nos va (sic), buscando una salida a la modernidad (y la modernidad lingüística), los unos echan parte de sus culpas a los otros, y viceversa, mientras unos pocos se benefician de las miserias de los demás, cada vez más tras el fin de la clase media y el establecimiento de nuevas categorías sociales. Una cosa le diría especialmente a mis amigos gallegos al igual que también hay que recordársela a mis amigos albaceteños: no son pocas las ocasiones en que buscamos enemigos exteriores y ocurre que muchas veces el enemigo es interior. Los gallegos deberían preguntarse, entre muchas otras cosas, porque durante la historia de la democracia española ha ganado el PP en sus territorios. Los manchegos y andaluces deberíamos preguntarnos por que seguir aguantando con resignación y estoicismo esta situación de desigualdad social y económica, también por qué valoramos ciertas formas culturales más propias del patrón, del amo (así se sigue llamando al patrón en el agro rodense) y del señorito que del hombre de a pie.

Y es que tenemos mucho por construir. El éxodo hacia la nueva tierra no ha hecho más que comenzar. Es hora de alegrarnos <3

Rabia, esperanza, confianza. Primeras notas sobre el manifiesto “mover ficha”

enero 16, 2014 § 4 comentarios

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Nuestros sueños no caben en vuestras urnas

Pertenezco a una generación que durante toda su existencia ha tenido cerrada la puerta a la política institucional, por no mencionar también el mercado laboral. Hemos vivido -los mayores- y hemos sido criados -los jovenes- bajo el estado social y de bienestar, con sus luces y sombras. Con el 15M muchos de nosotros irrumpimos en la vida pública, otros ya lo habían hecho antes a través de los diferentes movimientos sociales o políticos, y empezamos a ver que La Política -con mayusculas- excedía los muros del parlamento: esos chorizos, herederos del franquismo de diverso tipo no nos representan. Durante estos años -mayores y jóvenes- hemos acumulado rabía, esperanza y confianza. Rabia por un futuro que se nos ha negado. Esperanza porque hemos desarrollado un plan y unas propuestas. Confianza porque sabemos que sí se puede. Ha llegado el momento de asaltar las instituciones.

El gesto que ha protagonizado Pablo Iglesias y los firmantes del manifiesto «mover ficha» va en este sentido. El significante Pablo Iglesias ha resultado positivo y negativo a la vez. Positivo porque sin su impacto mediático no habriamos despertado como lo hemos hecho en este preciso momento, viendo claramente las posibilidades que se nos abren. Negativo por la imposición de un candidato desde arriba y la inserción en una tradición izquierdista. Gracias por todo ello y de corazón a todxs lxs firmantes de este gesto.

Personalmente apoyo el manifiesto «mover ficha» y poseo una gran confianza en sus firmantes, muchos de los cuales son amigos y compañeros, considerándolos de las mentes más brillantes a nivel político de todo el estado y especialmente de mi generación. Notables, como diría Raimundo Viejo Viñas, los mejores. A pesar de ello sitúo el terreno de lucha institucional más cercano en las próximas elecciones municipales, y no en las elecciones europeas, en donde deseo la irrupción de una «plataforma amplia» -perdonarme los politólogos por el término- que sume a una multitud de actores, un nosotrxs, todos y todas, un pueblo, la ciudadanía empezando por aquella ciudadanía que ahora mismo se haya en movimiento. Aún así, tanto este proyecto europeo como los próximos movimientos a nivel municipal van a enfrentar problemáticas similares y este primer experimento nos va servir precisamente como eso: un experimento. Respecto a esta apuesta europea ya solo me queda por decir que, como ya aprendimos durante el 15M, doy un voto de confianza y autonomía a los diferentes grupos de trabajo, en este caso al encabezado por Pablo iglesias y los firmantes del manifiesto. Dicho esto empecemos a soñar pero también a construir, con paso firme e intentándolo hacer lo mejor posible, porque vamos a ganar y lo vamos a hacer porque luchamos con nuestros corazones y tenemos toda la maldita razón. Yo voy a empezar a hacerlo: esta va a ser mi primera contribución para el debate. Iniciándome con lo que considero van a ser los principales retos a los que nos enfrentamos, tanto el grupo de trabajo de Pablo Iglesias como un futurible nosotrxs, después de las primeras conversaciones e impresiones:

1. El desarrollo de un mecanismo securitario. Estamos hartos de la lógica de partidos y de la clase política. Muchxs de nosotrxs hemos vivido tantos los exteriores como los interiores de la lógica de partidos, está podrida, todos lo sabemos. Por otro lado no queremos continuar nunca más la reproducción de una casta política que únicamente vele por sus propios intereses desvinculados totalmente de un pueblo empobrecido y lleno de rabia que sufre sus consecuencias. Para evitarlo debemos dotarnos de una serie de mecanismos securitarios, este es uno de nuestros objetivos principales. Raimundo Viejo Viñas, uno de los firmantes del manifiesto, ya ha iniciado parte de la discursión. Estos mecanismos pueden incluir la elaboración de listas abiertas a toda la ciudadanía (y sin la co-optación que supone esto dentro de los propios partidos), la regulación de los salarios y la revocabilidad dentro de los propios márgenes legales que nos ofrece nuestro pobre sistema democrático. Cualquier candidato debería firmar este mecanismo de seguridad, esto también te incluye a tí, Pablo Iglesias.

2. La implementación de un interfaz representativo funcional. En este sentido el Partido X, Democracia Líquida, el ayuntamiento de Reykjavik o el Partido Pirata -entre muchos otros- ya han hecho gran parte de un trabajo que aún falta por terminar de desarrollar. Tenemos que contar con ellos y su trabajo. Necesitamos herramientas que nos permitan traducir más facilmente la voluntad de la multitud a propuestas que podamos llevar a las instituciones, saltándonos en mayor medida de lo posible los intermediarios. Lo que se llama democracia directa, que más que un objetivo es un camino a recorrer. Esto también significaría, por supuesto, la apertura de la «plataforma» a toda la ciudadanía.

3. El juego con la vieja política. No partimos de la nada, estamos insertos en una tradición y un determinado escenario político. La apuesta de Pablo Iglesias y el resto de compañeros en gran parte ha venido dada por el bloqueo que los partidos políticos (la pequeña y gran izquierda y derecha: IU/PSOE y UPyD/PP) estaban operando a nivel institucional. Izquierda Unida, el único partido que parecería que podía dar cierta salida a las aspiraciones de la multitud en crisis ha tocado techo y ha demostrado arrastrar en gran parte los vicios del resto de partidos además de revelarse como pilar pequeño del regimen vigente de partidos. El reto es situarse más allá de estas lógicas partidistas de izquierda/derecha y abrir el nuevo campo de la multitud, mirando especialmente por los de «abajo», forzando los límites de los partidos. Hay muchas heridas abiertas, lo sé, será dificil cerrarlas, hemos vivido muchas injusticias: no perdonamos, no olvidamos. Para lograr cierta incidencia necesitaremos, aún así, jugar con algunos de estos viejos partidos. Pablo Iglesias en este sentido lo tiene más complicado que lo que podriamos tenerlo nosotrxs en un futuro. Él arrastra la tradición de la izquierda y a pesar de hablar desde los de «abajo» seguirá haciéndolo. Se le van a echar encima gente de todas las posiciones precisamente por ello, ya lo están haciendo, le deseamos suerte y le doy mi apoyo: ¡fuerza Pablo!. Por nuestro lado será más fácil aunque la partida está aún por jugar. Nosotrxs somos el pueblo, deberán obedecernos, especialmente aquellos partidos -IU fundamentalmente y PSOE- que incorporan la palabra pueblo a su discurso. Ahí tengo confianza en nuestra inteligencia y fuerza. Sobre todo en nuestra inteligencia y fuerza colectiva que ya se vio expresada en acontecimientos como el 15M. Nuestro principal reto será superar los egos y las discursiones internas y articular un nosotrxs real. No queremos ser políticos profesionales, no queremos la «fama», no buscamos una salida laboral, buscamos el buen vivir para todos y todas. Esto debe quedar claro. El camino está aún por recorrer, tenemos que dotarnos de herramientas y conocimientos para producir el pueblo por venir: necesitamos sobre todo desarrollar una nueva política afectiva.

Por otro lado, algunxs compañerxs han preguntado por un supuesto programa. Personalmente tengo total confianza en las propuestas que desarrollemos, creo que ese no es el problema. El 15M desarrolló propuestas estupendas de las que podemos partir, posiblemente muchas de las que nosotrxs desarrollemos tengan que ver con ellas y las mejoren. En ese sentido confío en la inteligencia colectiva y creo que es una tarea a hacer entre todos y todas.

Espero que estas lineas sirvan para alimentar el debate. Estoy intentando soñar junto a muchxs otrxs, incluidos lxs firmantes del manifiesto, ojalá todos y todas hagamos lo mismo, que pensemos en ganar, nos mojemos y luchemos. Aquí acabo esta primera contribución, mucha suerte amigxs. ¿Lo habeis oido? Es el sonido de su mundo derrumbándose, del nuestro resurgiendo <3

Rosendo González Núñez. Versión 0.1

Llamamiento a las armas

enero 10, 2014 § Deja un comentario

Nos sobran las razones. Literalmente, todo el mundo lo sabe. Ya no basta con el logos, las ideologías y la verdad, el largo siglo XIX acabó. Tampoco es el tiempo de la psicología de masas y el inconsciente. Goebbels y el populismo lleva ya mucho tiempo instalado en nuestras pantallas, el siglo XX también ha sido lapidado. Son estratos, utilizadlos. Hoy vivimos el tiempo de la pasión, los modos de vida, los afectos y la materialidad. Vamos a lo profundo, a lo sensible. Hora de completar el triangulo: Este es un llamamiento a las armas <3

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Imagen cortesía de Kris Lewis

Los emisarios del apocalipsis: postales desde Francia I

junio 15, 2013 § 2 comentarios

Son las dos de la tarde, tras una intensa jornada de trabajo en el campo que empezó a las seis de la madrugada discuto con mis compañeros seasoniers sobre el fin del mundo. Tema sencillo, ya veis. La cuadrilla está compuesta de seis personas, según criterios identitarios y afectivos: un ruso-francés de unos veinticinco años llamado Pierre que excretado por la maquinaria disciplinaria francesa pasó diez meses en la cárcel por cargos de alcohol –como mucha otra gente de su edad en este país que dio nacimiento a Michel Foucault: Vigilar y castigar-, otro francés adorable llamado Pascal –al que “acusan” constantemente de gay dentro del domaine personas que posiblemente votarán al Frente Popular, ¡puagh!: la sociedad francesa es terriblemente familiar-, Josefina –una española de unos 60 años que lleva toda su vida de emigrante en Francia y a la que llamamos la mamá y todos respetamos: ojos vivos, cuerpo abrasado al sol e ingenio agudizado-, Maggie –inglesa de 45 años, con hijos, que huyó de una relación con final triste en su país natal y que posee un indescriptible atractivo salvaje junto a una fuerza indómita-, Tintín –amigo, compañero de aventuras desde hace tiempo y revolucionario en búsqueda de un futuro nómada: roots and future, podéis visitar su blog aquí– y yo.

El caso de Tintín y mío es similar al de muchos otros jóvenes españoles, buscamos una salida al desierto que ha invadido nuestro país natal. Queremos un futuro y decidimos autoexiliarnos, una decisión política y existencial. Consideramos que la vida no se puede reducir a esa cárcel en que se ha convertido España para mucha gente de nuestra generación. En unos días se unirán otros dos amigos españoles a nuestra cuadrilla mientras otro compañero de aventuras y revolución me ofrece irme un año a Ecuador donde están formando otra célula de autoexiliados –en la que ya habitan otros tres amigos gallegos. Puede que España se convierta en el principal país exportador de revolucionarios. Al menos mientras los impuestos de nuestros padres -esa clase media que desaparece perdidos en su propio delirio noventero- sigan pagando los palos que recibimos en nuestras espaldas por parte de antidisturbios que nos niegan una vida, mientras esos mismos padres intentan mantenernos en modo de supervivencia y dependencia económica de nuestras familias. Así de duro: entre nosotros ya empezamos a hablar en voz baja de generación perdida. Pero algunos ya nos hemos empezado a rebelarnos ante ese estatus: algo bueno tenía que tener todo esto.

Nuestro grupo de seasoniers conforma el paisaje típico de los márgenes del sistema productivo. Una estampa que ya viví hace siete años, trabajando en aquel caso en la vendimia española, donde por cierto ya no puedo trabajar, no solo porque paguen una miseria y cada vez haya menos trabajo sino porque la mayor parte de jornaleros son contratados ahora por empresas externas en el extranjero, principalmente en Marruecos. Pascal inicia la conversación sobre el fin del mundo: dice que un amigo le contó que el sol está a punto de estallar y con esa explosión se deshabilitarán todos los dispositivos electrónicos y de geolocalización: el fin de la civilización. La historia ya la había oído antes, en el 2012, con un significado para mí más narrativo que real. En ese momento Tintín salta y proclama que nosotros somos ya los emisarios del apocalipsis: los franceses no tienen ni idea de la que se les viene encima. Yo apostillo: el fin del mundo ya ha sido, nosotros habitamos el desierto, fait accompli. Explico que junto los nuevos emigrantes españoles, italianos, griegos y árabes que hoy se dirigen al centro del imperio (europeo) –Francia, Alemania, UK- se encuentran todos aquellos emigrantes senegaleses, marroquíes o rumanos que han decidido abandonar la miseria de la periferia europea –los PIGS– y sumarse a esta gran oleada migratoria. A Coruña se está quedando vacía de senegaleses, también de jóvenes. Aun así me pregunto ¿después de Francia y Alemania que parada nos espera? Esta es la last stop para todos los emigrantes de la globalización capitalista. El círculo se cierra. Las consecuencias de una emigración basada en la desigualdad llegan: realmente somos emisarios del apocalipsis.

Dudo que Francia pueda aguantar la presión migratoria que se le viene encima, a la que se le suma la presión proveniente de las banlieus y la inminente recesión de la que los franceses aún no tienen ni idea. No saben de la gente quemándose a lo gonzo delante de los bancos, de los policías acuchillando a vendedores de preferentes, de las derivas fascistas de un gobierno que se derrumba, de la revolución, de la depresión, de los padres y madres de familia desesperados ahorcándose y de los jóvenes con su sistema nervioso colapsado por la ansiedad y la falta de realización personal. Ayer tuvimos la reunión anual de evaluación de la producción y reparto de primas. Todo caras sonrientes, la empresa parece realmente una familia y no del tipo de esas multinacionales americanas o alemanas que juegan a paintball. Muy distante de las actuales reuniones de empresas españolas, con sus despidos, su mala leche, sus caras largas, sus EREs. Era como volver al pasado: back to the future. Pero las señales del futuro ya empiezan a llegar. A pesar de que los números de la empresa siguen creciendo, la deuda de los compradores ha subido un 10%, muchísimo más que el año pasado: Tintín y yo nos miramos y sonreímos, somos profetas de un apocalipsis que no tardará mucho en llegar, conocemos el futuro. Por supuesto, tras la reunión se desvelan los típicos conflictos de clase, los jornaleros cobran menos que los que están en la oficina a pesar de deslomarse al sol pero la grieta de esta sociedad francesa que se descompone aún no es lo suficiente grande y esa diferencia de clase aún no ha alcanzado las cotas a las que se llega tras una crisis como la española cuando la pequeña apertura se convierte en abismo. Como dicen en La Haine: Mientras se cae todo va bien, lo importante no es la caída, es el aterrizaje.

Finalmente el grupo de jornaleros acaba hablando de comunismo. La comunidad está muy presente entre los estratos más bajos de esta sociedad entre lo feudal y lo capitalista que es el domaine. Priman los afectos y la economía del don. Me recuerda a la edad media y las rebeliones de campesinos del siglo XVI con Thomas Muntzer a la cabeza. Aquellas rebeliones a las que los marxistas llaman despectivamente pre-revolucionarias y que dejaron Europa poblada de cadáveres de hombres y mujeres que lucharon por su libertad. Omnia Sunt Comunnia. Cadáveres que suponen la antesala del capitalismo moderno y el fin de un modo de vida. Hablamos entonces del lema “a cada uno según sus necesidades y de cada uno según sus posibilidades”. Ya solo quedan dos horas para acabar la jornada de hoy. Espero que no me entre más azufre en el ojo: quizá por eso relacionen a los comunistas con el demonio. Los jornaleros huelen mal, según dicen este olor no se me irá en menos de tres semanas, las clases altas no tienen ese problema. Hoy iré a la playa y visitaré al alcornoque centenario que está de camino. Es el más grande que he visto jamás. Abriré los pulmones y respiraré fuerte.

Todo está por construir: el apocalipsis es la apertura hacia lo posible, trés jolie como le decimos a nuestra cuadrilla de seasoniers mientras todos reímos.

Pd: Precisamente, y no es casualidad, el compañero Tintín publica hoy un nuevo post hablándonos sobre las postales. Muerte: te retamos. Leerlo aquí: http://ecosnomadas.blogspot.fr/2013/06/postais.html

El alcornoque centenario

El alcornoque centenario

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